miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿El mapa es o no es el territorio? , una paradoja.


Afirmamos que el juego de manchas de una dálmata constituye parte de su naturaleza y de la biología particular del can, es decir, de su constitución física, sin embargo la cebra también tiene esta pigmentación sobre la piel e innumerables mamíferos se pueden mencionar con dicha característica. Lo anterior, es un resultado verosímil por parte de la capacidad de observación que el sujeto pose para y por sí mismo. Esto no quiere decir que las aseveraciones antes expuestas tengan que ser necesariamente axiomas que se constituyan en teorías o concepciones científicas, como hemos dicho solo representan la abstracción hecha de sujetos observadores de su entorno, en este caso del mundo animal o lo que en ciencias conocemos como zoología. Según para Chalmers “la ciencia ha de basarse en lo que podemos ver, oír y tocar y no en opiniones personales o en la imaginación especulativa”. Esto quizás nos lleve a pensar en el campo científico, como un campo objetivo y sin matices de prejuicios, sin embargo seria arbitrario decir que esto es así.
Al igual que la ciencia, el arte es una dimensión que alberga una serie de concepciones y perspectivas que lo constituyen como un atributo que manifiesta la humanidad. Así podemos hablar de religión, educación o inclusive política, ¿Y todo esto para qué o con qué fin?, la respuesta es simple; cualquier campo de los antes mencionados corresponden como componentes de lo propiamente humano, no obstante seria tajante afirmar que dichos campos nos hacen o nos configuran como seres humanos, es decir, no podemos delimitar nuestro territorio a una concepción sociocultural, la cual para Vigotsky “ es el desarrollo ontogenético de la psiquis del hombre, está determinado por los procesos de apropiación de las formas histórico-sociales de la cultura. Por consecuente la cuestión de ¿si el mapa es el territorio o no lo es?, sería otra manera de concluir que es y no es, empero, las supuestas premisas son complementarias, pues “representan aspectos de los fenómenos que se excluyen mutuamente, pero que son ambos necesarios para una descripción completa”.


Bibliografía:
Chalmers, A. F., Pérez, S. E., & López, M. P. (1996). Qué es esa cosa llamada ciencia?: Una valoración de la naturaleza y el estatuto de la ciencia y sus métodos. México: Siglo Veintiuno.
Chaves, S. A. L. (2001). Implicaciones educativas de la teoría sociocultural de Vigotsky. Educación; Revista De La Universidad De Costa Rica (costa Rica), 25, 2, 59-65.
Rioja, A. (1992). La filosofía de la complementariedad y la descripción objetiva de la naturaleza. Revista de Filósofa. 3. Época, 5 (8), 257-282.

No hay comentarios:

Publicar un comentario